Modalidad 40: Por qué es importante conocerla
La Modalidad 40 es uno de los conceptos más relevantes dentro del sistema de seguridad social en México cuando se habla de pensiones y planeación del retiro. Para quienes trabajan en nómina, recursos humanos, están emprendiendo o son trabajadores a punto de retirarse y desean entender cómo funciona el sistema del IMSS, conocer a fondo la Modalidad 40 no es opcional: es parte del conocimiento técnico mínimo que hoy se espera en el sector.
Este tema aparece con frecuencia en procesos de baja, asesorías de salida y consultas informales de colaboradores que se acercan a la edad de retiro. Por ello, comprender cómo opera la Modalidad 40, cuáles son sus límites legales y qué implicaciones reales tiene permite orientar de forma responsable y evitar malas decisiones financieras.
¿Qué es la Modalidad 40?
La Modalidad 40 es el nombre coloquial de la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio del IMSS, esquema que se utiliza principalmente como una estrategia para incrementar el monto de la pensión futura de un trabajador. Prevista en la Ley del Seguro Social, este mecanismo permite que una persona que ya no tiene una relación laboral activa continúe cotizando ante el IMSS por su cuenta, conservando los derechos derivados de esas aportaciones. En la práctica, la Modalidad 40 permite seguir acumulando semanas cotizadas y definir un salario base de cotización, aun sin patrón, con el objetivo de mejorar el cálculo final de la pensión.
Es importante precisar que, al inscribirse en la Modalidad 40, el trabajador asume el pago total de las cuotas correspondientes a los seguros de Invalidez y Vida, así como de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez. No existe participación patronal ni intermediación de la empresa.

Fundamento legal y requisitos de acceso
Desde una perspectiva técnica, la Modalidad 40 tiene su sustento en el artículo 218 de la Ley del Seguro Social. Dicho artículo establece el derecho de los asegurados a continuar voluntariamente en el régimen obligatorio siempre que cumplan ciertos requisitos.
Para acceder a la Modalidad 40, se deben considerar las siguientes condiciones:
- No contar con una relación laboral vigente y haber sido dado de baja ante el IMSS.
- Tener al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años.
- Solicitar la inscripción dentro de los cinco años posteriores a la baja.
- Presentar la solicitud a través de los medios oficiales del IMSS.
Aquí cobra especial relevancia el papel del área de nómina, ya que una baja mal procesada o con errores en fecha puede afectar directamente la posibilidad de que el trabajador se incorpore a la Modalidad 40.
¿Para qué sirve la Modalidad 40?
La Modalidad 40 sirve principalmente para mejorar el monto de la pensión futura. Al permitir que el trabajador elija el salario base de cotización, la Modalidad 40 se convierte en una herramienta de planeación financiera de largo plazo. Esto resulta especialmente atractivo para personas que tuvieron salarios bajos durante parte de su vida laboral o interrupciones en sus cotizaciones.
Desde la óptica de nómina, entender para qué sirve la Modalidad 40 ayuda a responder una de las preguntas más frecuentes de empleados próximos al retiro: cómo incrementar su pensión sin necesidad de reingresar a un empleo formal.
Ley 73 vs Ley 97: cuándo realmente conviene
No siempre conviene entrar a la Modalidad 40. Su impacto depende directamente del régimen bajo el cual cotizó el trabajador:
- Ley 73: Es el escenario ideal. La pensión se calcula con base en semanas cotizadas y el salario promedio de las últimas 250 semanas. En este caso, la Modalidad 40 puede incrementar de forma significativa la pensión.
- Ley 97: El beneficio es limitado, ya que la pensión depende del saldo acumulado en la Afore. La Modalidad 40 sirve principalmente para no perder semanas y conservar derechos, pero no genera el mismo retorno.
Por esta razón, la Modalidad 40 suele recomendarse a personas mayores de 50 años, cercanas al retiro y con capacidad económica para sostener las aportaciones.
Beneficios clave de la Modalidad 40
La Modalidad 40 ofrece beneficios claros cuando se utiliza correctamente:
- Incrementar el promedio salarial base para el cálculo de pensión.
- Continuar acumulando semanas cotizadas.
- Elegir el salario base, hasta el tope legal permitido.
- Mantener derechos pensionarios sin relación laboral.
Estos beneficios hacen que la Modalidad 40 sea vista como una estrategia de cierre de carrera laboral y no como un esquema permanente.

Costos, actualizaciones y consideraciones financieras
Uno de los puntos más sensibles de la Modalidad 40 es el costo. A raíz de las reformas a la Ley del Seguro Social, las cuotas han aumentado de forma progresiva. El costo se calcula como un porcentaje del salario base de cotización elegido y seguirá incrementándose gradualmente hasta 2030.
Esto implica que cotizar con salarios altos dentro de la Modalidad 40 representa una inversión mensual considerable. Por ello, antes de recomendar o adoptar la Modalidad 40, es indispensable realizar simulaciones financieras realistas y evaluar el retorno esperado.
Lo que NO incluye la Modalidad 40
Un error frecuente es asumir que la Modalidad 40 otorga servicio médico completo. Este esquema no incluye el Seguro de Enfermedades y Maternidad, por lo que no se tiene acceso a consultas, hospitalización ni medicamentos.
La Modalidad 40 cubre exclusivamente los seguros relacionados con pensión. Si el asegurado desea atención médica, debe contratar un esquema adicional, como el Seguro de Salud para la Familia, o recurrir a servicios privados.
Implicaciones de la Modalidad 40 para la empresa
Aunque la Modalidad 40 no genera obligaciones directas para el patrón, sí tiene implicaciones indirectas para las áreas de nómina y recursos humanos. Es común que excolaboradores soliciten orientación, y una explicación incorrecta puede derivar en expectativas irreales.
Además, se debe tener especial cuidado con prácticas de simulación laboral. Dar de alta a una persona sin una relación real solo para recuperar derechos y acceder a la Modalidad 40 puede derivar en sanciones y en la cancelación de semanas cotizadas por parte del IMSS.
Trámite de la Modalidad 40 ante el IMSS
El proceso de inscripción en la Modalidad 40 es personal y se realiza directamente ante el IMSS. De manera general, incluye:
- Verificación de semanas cotizadas y vigencia de derechos.
- Elección del salario base de cotización, que no puede ser inferior al último salario registrado.
- Inscripción en línea o presencial en la subdelegación correspondiente.
- Pago mensual de las cuotas.
Comprender este proceso permite a los gestores de nómina orientar sin intervenir indebidamente.
Conclusión: la Modalidad 40 como herramienta estratégica
La Modalidad 40 es una de las herramientas más potentes de planeación del retiro para quienes cotizaron bajo la Ley 73. Para profesionales de nómina y recursos humanos, dominar el tema de la Modalidad 40 eleva el nivel de asesoría y forma parte de una gestión ética y técnicamente sólida.
Entender qué es la Modalidad 40, cuándo conviene utilizar la Modalidad 40, cuáles son los costos reales de la Modalidad 40 y qué riesgos deben evitarse permite ofrecer información clara y responsable. En un entorno donde cada vez más personas buscan tomar control de su retiro, la Modalidad 40 seguirá siendo un tema central en la gestión de nóminas en México.
